2012/07/16

El herbario digital en Panticosa (Huesca)

El fin de semana del 7 y 8 de julio, el Herbario digital se desplazó a los Pirineos, con base en Panticosa (Huesca), donde 8 miembros del equipo, tras sendos madrugones ambos días, y doce horas de trabajo, lograron determinar y fotografiar unas cien plantas, todo un record.

La experiencia, muy intensa, comenzó el sábado en el valle de Tena, ascendiendo en telecabina a la sierra Tendenera, por las laderas del Mandilar (1.970 m.) y de allí, caminando, hasta el Ibón de Sabocos, hermosísimo. El paisaje fue en todo momento espectacular, el tiempo, agradable y el praderío, todo florido y en esta zona, con caballos.

Allí encontramos los primeros Sempervivum aracnoideum, nativos de los Pirineos, y en este momento en flor.  El suelo era ácido y granítico en su mayor parte. Estábamos en el territorio de las plantas de rocalla como las Saxifragas, y la primera de muchas especies diferentes que identificamos fue la Saxifraga paniculata, a la que le siguió la Saxifraga aizoides. Cuando llegamos al Ibón de Sabocos, a 1.940 metros de altura, encontramos la Saxifraga Moschata y también la Potentilla pyrenaica en sus pastizales subalpinos silicícolas.

Fue emocionante descubrir un Leontopodium alpinum, conocido como  Edelweiss, y muchas plantas alpinas y de los Pirineos: Lonicera pyrenaica, Trifolium alpinum, Trifolium montanum ssp. montanum, Escutellaria alpina, Vicia pyrenaica y un sin fin de plantas de estas alturas.

La llegada al Ibón de Sabocos, un lago verde y azul entre montañas, rodeado de prados en flor, fue un gran momento, y allí nos quedamos identificando nuevos grupos de plantas. La Campanula rotundifolia fue una de las últimas tras comer y sacar fotos a un paisaje hipnotizante. Sólo logramos emprender el camino de regreso cuando la hora nos obligó a correr a coger la última telecabina y bajar a Panticosa. Por el camino seguimos descubriendo más especies que fueron fotografiadas con la mejor luz de la tarde. Los dos fotógrafos oficiales apuraron hasta el último momento y cogimos todos juntos el espectacular transporte de la zona.

Escuchamos a la marmota y también la llegamos a ver y a sacarle fotos tomando el sol. Había setas Senderuela en el Ibón además de la libélula azul Enallagma cyathigerum. Las rocas del Ibón estaban tapizadas de Sempervivum, en flor, creando un tapiz irresistible, que no dejamos de admirar.

Nos alojamos en la Casa de Piedra, muy montañesa, de la localidad de Baños de Panticosa, con otros montañeros y andarines. Allí nos dieron de cenar opíparamente y tuvimos tiempo de explorar el pueblo de Baños de Panticosa, su lago y su río, un lugar lleno de agua, que baja en cascada desde lo más alto. Allí es mucho más fácil, sin duda, beber agua del río de montaña que tomar café. Así que nos dedicamos a explorar el río, sus aguas y sus plantas, prometiéndonos regresar a sus orillas con la luz del nuevo día, ya que estábamos alojados allí mismo.

Nos levantamos pronto al día siguiente y logramos trabajar otras doce horas ascendiendo la ruta del río Calderes, que forma la cascada al lado de nuestro albergue, y que prometía. Es un antiguo camino de granito, que serpentea sin alejarse mucho del río y sube a lo más alto, una experiencia increíble. La noche anterior ya habíamos localizado en su base al precioso Lilium pyrenaicum, que es el modelo de la flor de Lys. Ascendimos lentamente, debido a la cantidad de plantas que identificar y considerar, y nos encontrábamos en el dominio del Pinus sylvestris. Al final, y muchas horas después, conseguimos llegar al lugar donde ya sólo sobrevive el Pino negro, a su señorío: el del Pinus unciata, hasta el Ibón Bachimaña y sus turberas subalpinas, a 2.180 metros de altura. Allí reinaba, entre otras, la Genciana nivalis, y la G. terglovensis, con su azul irresistible, que resalta sobre los prados verdes. Todo el largo y variado camino estaba salpicado de rosales en flor. Destacaba el perfume de la Rosa pendulina y la profusión de Orquídeas, Sedum, Saxifraga y un sin fin de especies de las alturas. Comimos rápidamente de nuevo, dado el número de ellas y el trabajo por realizar.

El Aster alpinus lo encontramos en lo más alto y la lista de este día es larga, larga.

Cuando ya nos íbamos de regreso a casa, al atardecer, a 8 Km. de Panticosa, hubo que parar para fotografiar la Digitalis lutea y el Epipactis atrorubens. Costaba marcharse de aquel lugar y nos lo tomamos con calma, despidiéndonos de paisajes impresionantes y montañas tan floridas que van a engordar el Herbario rápidamente. Todo el tiempo hacíamos planes para volver y quedarnos más tiempo. Por algo será.

Texto y fotos: Carolina Larrosa 

Cursillo de identificación de libélulas

El sábado 30 de junio 15 personas nos reunimos, bajo la dirección de Josean Gainzarain, para realizar un cursillo de identificación de libélulas.

Aunque el programa previsto comenzaba con una introducción teórica, a la vista de las predicciones meteorológicas que anunciaban un empeoramiento del tiempo por la tarde, decidimos aprovechar las horas de sol y pasar inmediatamente a la acción.

Nuestro primer destino fue Lubiano, a orillas del pantano. En primer lugar Josean nos presentó una nueva clave de Odonatos de Álava, que resultaba más cómoda y rápida que la anterior y además estaba ilustrada con imágenes que ayudaban en la identificación. Una vez explicados los fundamentos de la nueva herramienta empezamos a usarla en la identificación de caballitos del diablo o zigópteros (Enallagma cyathigerum: azul turquesa, muy abundante en la zona; Lestes sponsa: alas semiplegadas y color azul pruinoso; Erythromma viridulum: con ojos rojos y color azul y negro) y libélulas o anisópteros (Sympetrum fonscolombii: de color rojo; Anax imperator: grande y de color azul intenso).

Nuestro segundo destino fue la balsa de Iturbaz en Opakua. Allí nos dividimos en varios equipos y nos dedicamos a la identificación durante el resto de la mañana. El sol empezaba a ocultarse de forma intermitente y con la misma intermitencia se desactivaban libélulas y caballitos. Aún así pudimos anotar bastantes especies que pusimos en común a la hora de la comida ya con un tiempo fresco y nublado: Libellula depressa, Anax imperator, Libellula quadrimaculata, Lestes dryas, Enallagma cyathigerum, Pyrrhosoma nymphula, Ischnura graellsii y Coenagrion puella.

La última parada del recorrido la hicimos en el Humedal de Pedroko, al sur de Agurain, en las cercanías del dolmen de Sorginetxe. Este humedal, que se había desecado y puesto en cultivo, ha empezado a recuperase por el ayuntamiento de Salvatierra a partir de 2007. Es un buen lugar para observar libélulas aunque en nuestro caso la tarde desapacible y ventosa no nos acompañó en tal empeño. Solamente pudimos añadir a nuestra lista una nueva especie: Coenagrion scitulum, un caballito azul y negro con un dibujo característico en el segundo segmento abdominal; pero además, algunos de nosotros descubrimos un nuevo destino para futuras visitas.

De vuelta a Gasteiz nos reunimos en la sede del IAN para realizar la sesión teórica que nos habíamos saltado por la mañana. En este caso la presentación de Josean nos sirvió de repaso y para afianzar los conocimientos adquiridos durante la jornada. También completamos la información viendo algunas especies que no habían aparecido durante el recorrido. La sesión termino en una página Web con estupendas fotos de libélulas y caballitos, cuyo enlace recibimos posteriormente quienes habíamos asistido al curso. http://www.dragonflypix.com/photosbyspecies_scientific.html

Así concluyó el día dedicado a las libélulas en el que identificamos un buen número de especies, aprendimos a diferenciar los ejemplares inmaduros -que es mejor no manipular-, vimos cópulas y puestas de huevos en directo, utilizamos la clave preparada por Josean, descubrimos nuevos lugares y pasamos una agradable jornada en estupenda compañía.


Texto y fotos: Teresa Ruipérez
2012/07/10

NUEVA CLAVE DE IDENTIFICACIÓN DE ODONATOS

El pasado sábado 30 de junio tuvo lugar el cursillo sobre identificación de odonatos, con la asistencia de 15 personas. Aunque el día no fue demasiado caluroso, los ratos de sol nos permitieron observar e identificar un buen número de especies. Visitamos en primer lugar el embalse de Ullibarri en Lubiano, a continuación nos desplazamos a la balsa de Iturbaz en Entzia y, después de comer, al humedal de Pedroko, junto a Salvatierra. Ya de vuelta en los locales del IAN, tuvo lugar la sesión teórica, en la que se explicaron brevemente algunos aspectos de la biología de libélulas y caballitos del diablo, y se continuó con la identificación de especies, en esta ocasión a partir de fotografías.
Para este cursillo se preparó una nueva clave de identificación de odonatos de Álava (sólo machos), más sencilla que la anterior y con algunas fotografías que facilitan el proceso. La clave la podéis encontrar aquí y, al igual que la anterior, puede imprimirse en un DIN A4 por las dos caras.
De esta clave se han excluido aquellas especies sin citas recientes en Álava (Coenagrion caerulescens, Macromia splendens y Oxygastra curtisii), cuyas últimas observaciones datan de los años 90, y que es muy dudoso que cuenten actualmente con poblaciones en nuestra provincia. Por otra parte se ha añadido una nueva especie, Gomphus simillimus, que ha sido encontrada en junio de este año en las riberas del Ebro en Assa y Lapuebla de Labarca (en la fotografía se ve una hembra en esta última localidad). Es ésta una especie escasa en la península Ibérica, catalogada como Vulnerable en España (http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/gomphus_simillimus_simillimus_tcm7-187532.pdf), y que no se había citado hasta ahora de Álava. Se eleva así a 50 el número de especies registradas en nuestra provincia hasta la fecha.

Texto y fotos: Josean Gainzarain
2012/07/09

Herbario digital en Sos del Rey Católico

El fin de semana del 8 y 9 de junio el equipo del Herbario digital, formado en esta ocasión por 10 personas, se desplazó a Sos del Rey Católico, en Zaragoza, un precioso pueblo medieval  posado en una colina donde nació Fernando el Católico, fortificado y monumental, para desde allí desplazarnos y estudiar la flora de las sierras circundantes.
El sábado, tras dejar los bártulos en el albergue, se exploró la sierra de Petilla, siguiendo la ruta del monte Selva (1159 m.). Hacía un día muy agradable, con nubes y buena temperatura, estupendo para andar y trabajar. Nos encontrábamos en la frontera con Navarra, entre las localidades de Petilla de Aragón y el monte de Baztanes. En estas soledades, con un paisaje magnífico al llegar a la cumbre y seguir la crestería calcárea poblada de grandes molinos de viento, divisamos en la distancia el pueblecito de Petilla de Aragón, cuna de Ramón y Cajal, y un castillo en ruinas, como únicos lugares edificados a la vista.

Era el dominio del quejigal y estaba repleto de especies en flor que fuimos identificando y fotografiando, en lo que se puede considerar una gran cosecha llena de colorido, belleza y exuberancia. He aquí una muestra de lo hallado en la jornada, en la que hubo muchas ocasiones para hacer unas risas y compartir conocimientos y aventuras:

- Genista hispanica ssp. hispanica
- Teucrium pyrenaicum ssp. guarensis
- Carduncellus monspeliensium
- Sideritis hirsuta
- Cirsium tuberosum
- Inula salicina
- Leucanthemum aligulatum
- Geranium sanguineum
- Arceuthobium oxycedri
- Iris graminea
- Melittis melissophyllum
- Helianthemum nummularium ssp.pyrenaicum
- Stachys heraclea
- Linum viscosum
- Ononis pusilla
- Genista teretifolia
- Tanacetum corymbosum
- Euphorbia minuta
- Cotoneaster integerrimus
- Cotoneaster nebrodensis
-Campanula speciosa
- Atropa belladonna
- Plantago sempervirens
- Acer campestre x monspessulanum
- Crucianella angustifolia

Comimos entre las dos plantas en flor que estábamos fotografiando en esos momentos, entre el amarillo de la Genista teretifolia, un endemismo del norte de España, y las preciosas margaritas del Tanacetum corymbosum, en un rincón que ya habíamos hecho nuestro.

Hubo momentos inolvidables como el descubrimiento de la Campanula speciosa;en un precipicio pedregoso de gran pendiente y bastante inaccesible para el común de los mortales. Sus flores azules y de gran tamaño se distinguían bien y las observamos con los prismáticos mientras consideramos su difícil acceso y el peligro de acercarse hasta ellas. Aunque ya dos voluntarios, ágiles como cabras, se disponían a bajar, conseguimos disuadirlos, y como por arte de birlibirloque, a los pocos pasos en nuestro camino,  apareció una mata de las bellísimas flores azules, que fueron fotografiadas repetidamente y sin peligro.

Otro momento que nos causó a algunos gran regocijo fue el encuentro en la cuneta de la Atropa belladona, en grandes matas en flor, esplendorosas. Hablamos de cómo las mujeres romanas se dilataban la pupila con ella y de su toxicidad.

Todos admiramos la cola plumosa de una gramínea, la Stipa, de la que Pello nos explicó su estrategia reproductora, asombrosa.

Regresamos a Sos cansados y contentísimos con todos los hallazgos y la cantidad de plantas identificadas, y pudimos explorar este tranquilo e interesantísimo pueblo medieval, antes y después de cenar, ya que hacía una noche magnífica. Sus cuestas son empinadísimas, y sus calles incluyen laberintos donde es un placer perderse un rato. Dormimos muy bien en el albergue, en el corazón medieval del pueblo, ya éramos los únicos huéspedes, con mucho espacio a nuestra disposición. Todo era agradable, cómodo y bonito; el trato de la gente del pueblo y del hostal, muy hospitalario. Pello hasta escogió una casa en la judería como sede del IAN, a modo de sucursal en Aragón… Nos sorprendió la tranquilidad del pueblo, su recorrido escultórico dedicado al cine, su belleza austera y minimalista, reconfortante.

El domingo nos hicimos la foto de grupo en el arco ojival de una de las puertas del recinto amurallado de Sos, que algunos abandonamos con pena, y fuimos a Luesia, en la misma sierra, a la cascajera del río Arba, seca y dura para los pies, donde identificamos las siguientes plantas:

- Aegilops triuncialis
- Aegilops geniculata
- Dactylorhiza maculata
- Ononis natrix ssp. natrix
- Medicago lupulina
- Antirrhinum majus
- Echinospartium horridum
- Scorzonera hirsuta
- Euphorbia nicaeensis
- Argyrolobium zanonii

El campo zumbaba de insectos y de perfumes mediterráneos. Los pájaros cantaban sin descanso y las rapaces nos sobrevolaban.

Allí cerca y ya de regreso por la tarde paramos en Uncastillo, otro pueblo medieval, a tomar algo y despedirnos de la comarca de las Cinco Villas, en cuyas soledades fuimos felices, sin duda, trabajando en equipo, en libertad y al aire libre, al final de la primavera.



Texto y fotos plantas: Carolina Larrosa
Foto grupo: Pello Urrutia

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