2012/12/13

LIBROS SOBRE ORTÓPTEROS


Desde 2009 se está llevando a cabo un proyecto para revisar las especies de insectos ortopteroides del País Vasco y sus provincias limítrofes y conocer su distribución en esta área. El número total de especies cuya presencia en esta zona puede considerarse como segura según los datos bibliográficos fiables y las observaciones realizadas dentro asciende a un total de 160 especies de grillos, saltamontes, cucarachas, mantis, tijeretas e insectos palo. Aunque el proyecto se está realizando autónomamente, en los años 2010 y 2011 se ha podido contar con una pequeña ayuda económica de la Caja de Ahorros de Navarra. En compensación por esta subvención, se han adquirido tres libros que, además de servir como apoyo bibliográfico al propio proyecto, puedan acercar a los socios interesados al mundo de este grupo de insectos. Lamentablemente, la bibliografía dirigida a dar a conocer estos órdenes de insectos de una manera divulgativa y a la vez científica es en castellano muy escasa, por lo que se ha recurrido a obras centradas en la fauna de otras regiones europeas, mucho más avanzadas en el estudio de estos insectos. Los libros escogidos han sido:


Grasshoppers & crickets (2012) (“Saltamontes y grillos”) es obra de Ted Benton y se ha publicado dentro de la prestigiosa colección The New Naturalist Library. En ella, el autor aborda tanto las especies de ortópteros nativas como las de más o menos reciente establecimiento en las Islas Británicas - en total 34, de las cuales al menos 29 también forman parte de nuestra fauna local -, y, además, repasa extensamente un tema tan interesante como la biología evolutiva, un campo dentro del cual, durante las últimas décadas, los ortópteros han constituido uno de los principales objetos de estudio. El autor dedica expresamente tres capítulos a repasar ampliamente los diferentes problemas que se plantean durante la reproducción de grillos y saltamontes, entre otros: los sistemas reproductivos, la selección sexual, los cantos de reclamo y cortejo, la territorialidad y competencia entre rivales o la entrega de regalos nupciales por parte del macho para que se alimente la hembra. El libro, además de encontrarse profusamente ilustrado con numerosas fotografías en color, incluye un DVD donde se muestran numerosos aspectos del comportamiento de las especies británicas, como el canto, los conflictos territoriales, el cortejo nupcial o la puesta de huevos.

El libro en holandés De sprinkhanen en krekels van Nederland (Orthoptera) (2004) (“Los saltamontes y grillos de los Países Bajos (Orthoptera)” es coautoría de Roy Kleukers, Eric van Niuekerken, Baudewijn Odé, Luc Willemse y Walter van Wingerden y constituyó el primer volumen de la serie Nederlandse Fauna – en cierto modo equivalente a la serie Fauna Ibérica . En esta obra se describen las 45 especies de grillos y saltamontes conocidos entonces con seguridad en los Países Bajos, para las cuales se abordan extensamente diversos aspectos de su biología y, muy en particular, de su distribución y fenología. En el libro se incluyen, además, otras 19 especies que o bien se conocen de áreas próximas de países vecinos o bien resultan adventicias. Del total, al menos 38 especies son comunes también a la fauna de ortópteros del País Vasco y provincias limítrofes. Varios capítulos del libro tratan extensamente importantes temas como la historia del estudio de los ortópteros en los Países Bajos, la sistemática de este orden de insectos, su biología y su ecología – con un capítulo dedicada por entero al modo de producir el canto –. Finalmente, se caracterizan las distintas comunidades de ortópteros según los biotopos y las regiones naturales de los Países Bajos, y se analizan los cambios históricos que se han producido en su distribución. Este trabajo es, en gran parte, fruto de het Sprinkhanenprojekt (el Proyecto Saltamontes), un esfuerzo colectivo llevado a cabo por más de 100 voluntarios que, bajo la dirección de European Invertebrate Survey - Nederland, afrontaron entre 1990 y 1994 el reto de inventariar y cartografiar la distribución de los ortópteros por todo el territorio de los Países Bajos. El libro se acompaña de un CD, obra de Baudewijn Odé (2004), De zingende sprinkhanen en krekels van de Benelux (“Los saltamontes y grillos cantores del Benelux”), en el que se incluyen los cantos de un total de 45 especies, de las cuales al menos 38 pueden encontrarse en nuestro territorio.

Die Heuschrecken in Bayern (2003) ("Los saltamontes en Baviera"), en alemán, es el resultado de la colaboración de más de 60 ortopterólogos que, coordinados por Helmut Schlumprecht y Georg Waeber, han plasmado sus conocimientos en el texto. Este trabajo se centra en las 75 especies de ortópteros conocidas en el estado alemán de Baviera - de las cuales al menos 53 son compartidas con nuestro territorio-. Junto a apartados introductorios sobre la biología, la historia del estudio de los ortópteros de Baviera y un análisis de la riqueza de cada cuadrícula del territorio, para cada una de las especies se aporta abundante información sobre su identificación, biología, distribución, hábitat y estado de conservación. Al final se incluye un extenso estudio de la fauna de ortópteros de este Land, tanto por tipo de biotopo como por cada una de sus regiones naturales, así como un pormenorizado análisis de los factores de amenaza y las medidas de protección para las distintas especies. Es destacable la calidad de las fotografías y, sobre todo, de los mapas, los cuales reflejan - como en el caso de los dos libros anteriores - el envidiable grado de conocimiento sobre la distribución de sus ortópteros, un objetivo que, comparativamente, dista aún años luz para la mayor parte de la Península Ibérica.


Estas tres obras permiten, en su conjunto, identificar alrededor de dos terceras partes de las especies de grillos y saltamontes del País Vasco, no sólo visualmente, sino que gracias a la guía de identificación de cantos - y como en el caso de las ya tradicionales guías para los cantos y reclamos de aves - puede también aprenderse a distinguirlas de oído, aún antes de poder localizarlas sobre el terreno.


Texto y fotos: Miguel Ángel Domingo

2012/10/09

ZEC de los embalses del Zadorra

En los últimos dos años se están desarrollando los procesos de declaración como ZEC (Zona de Especial Conservación) de un conjunto de espacios naturales de interés (los que se presentaron como LIC (Lugares de Importancia Comunitaria) en la Unión Europea). Todo ello, con el fin de crear una Red de Espacios protegidos a nivel de Europa; la Red Natura 2000. Para su declaración es necesario realizar un proceso participativo; algo lógico, porque la declaración de ZEC puede acarrear la restricción de algunos usos en terrenos públicos y de particulares:
- En algunos casos, la conservación del espacio está unida a algunas prácticas humanas y no se restringe el uso; si acaso se potencia.
- En otros casos, la actividad humana puede traer unas consecuencias negativas y ésta se regula.
- En cuanto a infraestructuras y algunas obras; se hace obligatorio hacer un estudio de Impacto Ambiental. Si no se generan daños ambientales, la obra se podría realizar. Si hay un daño, esta obra o infraestructura sólo podría realizarse en caso de declararse como de interés público, y la Unión Europea obligaría a tomar medidas compensatorias. Pero si el daño se hiciera sobre hábitats o especies prioritarias, exclusivamente se podría realizar por motivos de seguridad, salud pública o protección de algún elemento ambiental.

El 4 de octubre se celebró en Agurain una reunión abierta sobre los embalses del Zadorra como parte del proceso participativo obligatorio que se deriva de la declaración de ZEC. En la reunión participaron 5 personas (4 eran de la consultora HAIZEA). Se consideraba desde HAIZEA que había 5 áreas importantes para su protección: la calidad del agua, cuatro tipos de vegetación, las aves acuáticas, los anfibios y la pareja visón europeo-nutria.

Dentro del ZEC de los embalses del Zadorra están incluidos Ullibarri y Urrunaga en su totalidad. El técnico de la consultora reconoció que la única zona que cumple con la existencia de hábitats y especies de interés que exigen su protección son las colas del embalse de Ullibarri, pero en su momento se decidió presentar todo porque aportaba muchas hectáreas, y ahora no es posible echarse atrás.

Entre las medidas propuestas la más importante es la realización del Plan de Protección de la Cuenca de los Embalses. Se viene hablando de este Plan desde hace más de 10 años por lo menos, pero no se ha realizado. La competencia de este Plan sería mayor que la del territorio del ZEC. Otra medida propuesta es un Plan de Abrevaderos para que el ganado no beba en el embalse, mejoras en el saneamiento, e investigación y educación.

El participante, socio del IAN, propuso dos cuestiones:
- Tomar alguna medida para evitar la gran mortalidad de anfibios en el jardín de Maturana
- No realizar un Plan de Abrevaderos; ya que a menudo se hacen planes para cuestiones que son muy simples. Es más fácil decir cuáles son los puntos concretos en que el ganado hace daño (son unas pocas granjas las que tienen ganado en las orillas) y plantear soluciones.

Pero el tema más polémico o discutible salió al final. Los técnicos vieron que la chopera y el tramo del Zadorra entre el Jardin de Maturana y el puente del Zadorra en Gebara tenían gran valor. Por eso, la consultora ha propuesto ampliar la ZEC por el Zadorra, PERO HASTA ZUAZO DE SAN MILLAN, es decir unos 10 kilómetros del Zadorra. Reconocen que este tramo no tiene gran valor, pero es de un gran potencial si se recupera.

Este borrador de normativa y la propuesta de ampliación no están cerrados y se puede alegar. Aún así, si se aprueba, debe pasar por el Consejo Asesor de la Naturaleza y por la Comision de Ordenación del territorio del Pais Vasco.


Texto y foto: Jaime Ortíz de Urbina






Keywords: ZEC, embalses del Zadorra

DÍA DE LAS AVES CON EL UROGALLO CANTÁBRICO



El pasado 3 de octubre el Instituto Alavés de la Naturaleza organizó una charla en la Sala Luis de Ajuria de la Fundación Caja Vital bajo el inquietante título ¿Hay esperanza para el urogallo cantábrico? Fue impartida por Manuel Antonio González, quien realizó su tesis doctoral en la Universidad de León investigando la ecología de una subpoblación singular, la única conocida que habita bosques de Quercus pyrenaica supramediterráneos, en el piedemonte sur de la Cordillera Cantábrica. La iniciativa se enmarcó en la celebración del Día Mundial de las Aves, evento auspiciado por BirdLife International, con el que el Instituto colabora desde casi dos décadas.

En la conferencia se pasó revista al estado de conservación actual del urogallo cantábrico, que sufre un acusado proceso de declive desde los años 80 del siglo XX, cuando se recogieron los primeros datos directos. Ha desaparecido de Palencia, Cantabria y Lugo, las poblaciones del oriente de León y Asturias se han desplomado en los últimos quince años, y sólo permanece aparentemente estable en algunos sectores del occidente de la Cordillera. Este panorama indica que la extinción del urogallo cantábrico, que representa un linaje único dentro de esta especie de distribución euroasiática, no es en absoluto descartable a corto y medio plazo. El ponente expresó sus dudas sobre la efectividad de los programas de conservación que se han puesto en marcha por parte de algunas Administraciones, ya que no abordan los problemas más acuciantes (como el deterioro del hábitat causado por las elevadas cargas de ungulados silvestres y domésticos en los montes, o la fragmentación de las manchas forestales).


Texto y foto: José María Fernández

2012/10/05

AGUR SALVA


Amancio Salvador, socio, amigo y colaborador del IAN, se nos fue el 11 de agosto, a consecuencia de un infarto mientras andaba por el monte, probablemente buscando fotografiar algún insecto de esos que tanto le fascinaban. Lo comentábamos el lunes entre nosotros. El IAN le debe mucho a Salva. Ha sido una de las personas que se ha incorporado en esta fase de renacimiento del IAN, que nos ha acompañado a los noveles de la junta directiva y desde su pasión por fotografiar insectos a su participación con los “Avetordillos” en los extenuantes maratones ornitológicos nos ha inspirado un “buen rollo” en toda su actividad con el IAN. Esta es una de las cosas que trae el participar en asociaciones populares; además de unos cuantos quebraderos de cabeza, conoces a gente muy buena, que merece la pena.

Su marcha por sorpresa nos ha impactado a todos y todas, porque todavía tenía mucho que dar y disfrutar. Lamentaciones a un lado, conocemos lo que es la vida; sabemos de su crueldad y su belleza, así como que unos suceden a otros, dejándoles éstos su sitio. Aunque también sabemos que Salva no se ha ido del todo, porque un poco de él lo tenemos guardado dentro de nosotros.

Este breve testimonio, se ha escrito antes de que algunos compañeros y compañeras siquiera os enteréis de esta desgracia, y sin que hayáis podido mitigar el dolor con una despedida compartida. Un abrazo muy fuerte para vosotros/as también, y para toda la familia del IAN. Otro de nuevo para ti Mikel y el resto de la familia. Aurrera!

Un grupo de socios y socias

Nota: las fotos corresponden a  salidas de hace un par de años. ¡En esta foto, Salva había comentado que ya no se veían los campos de amapola como antes! Ese día, para su disfrute, los volvió a encontrar.


2012/07/16

El herbario digital en Panticosa (Huesca)

El fin de semana del 7 y 8 de julio, el Herbario digital se desplazó a los Pirineos, con base en Panticosa (Huesca), donde 8 miembros del equipo, tras sendos madrugones ambos días, y doce horas de trabajo, lograron determinar y fotografiar unas cien plantas, todo un record.

La experiencia, muy intensa, comenzó el sábado en el valle de Tena, ascendiendo en telecabina a la sierra Tendenera, por las laderas del Mandilar (1.970 m.) y de allí, caminando, hasta el Ibón de Sabocos, hermosísimo. El paisaje fue en todo momento espectacular, el tiempo, agradable y el praderío, todo florido y en esta zona, con caballos.

Allí encontramos los primeros Sempervivum aracnoideum, nativos de los Pirineos, y en este momento en flor.  El suelo era ácido y granítico en su mayor parte. Estábamos en el territorio de las plantas de rocalla como las Saxifragas, y la primera de muchas especies diferentes que identificamos fue la Saxifraga paniculata, a la que le siguió la Saxifraga aizoides. Cuando llegamos al Ibón de Sabocos, a 1.940 metros de altura, encontramos la Saxifraga Moschata y también la Potentilla pyrenaica en sus pastizales subalpinos silicícolas.

Fue emocionante descubrir un Leontopodium alpinum, conocido como  Edelweiss, y muchas plantas alpinas y de los Pirineos: Lonicera pyrenaica, Trifolium alpinum, Trifolium montanum ssp. montanum, Escutellaria alpina, Vicia pyrenaica y un sin fin de plantas de estas alturas.

La llegada al Ibón de Sabocos, un lago verde y azul entre montañas, rodeado de prados en flor, fue un gran momento, y allí nos quedamos identificando nuevos grupos de plantas. La Campanula rotundifolia fue una de las últimas tras comer y sacar fotos a un paisaje hipnotizante. Sólo logramos emprender el camino de regreso cuando la hora nos obligó a correr a coger la última telecabina y bajar a Panticosa. Por el camino seguimos descubriendo más especies que fueron fotografiadas con la mejor luz de la tarde. Los dos fotógrafos oficiales apuraron hasta el último momento y cogimos todos juntos el espectacular transporte de la zona.

Escuchamos a la marmota y también la llegamos a ver y a sacarle fotos tomando el sol. Había setas Senderuela en el Ibón además de la libélula azul Enallagma cyathigerum. Las rocas del Ibón estaban tapizadas de Sempervivum, en flor, creando un tapiz irresistible, que no dejamos de admirar.

Nos alojamos en la Casa de Piedra, muy montañesa, de la localidad de Baños de Panticosa, con otros montañeros y andarines. Allí nos dieron de cenar opíparamente y tuvimos tiempo de explorar el pueblo de Baños de Panticosa, su lago y su río, un lugar lleno de agua, que baja en cascada desde lo más alto. Allí es mucho más fácil, sin duda, beber agua del río de montaña que tomar café. Así que nos dedicamos a explorar el río, sus aguas y sus plantas, prometiéndonos regresar a sus orillas con la luz del nuevo día, ya que estábamos alojados allí mismo.

Nos levantamos pronto al día siguiente y logramos trabajar otras doce horas ascendiendo la ruta del río Calderes, que forma la cascada al lado de nuestro albergue, y que prometía. Es un antiguo camino de granito, que serpentea sin alejarse mucho del río y sube a lo más alto, una experiencia increíble. La noche anterior ya habíamos localizado en su base al precioso Lilium pyrenaicum, que es el modelo de la flor de Lys. Ascendimos lentamente, debido a la cantidad de plantas que identificar y considerar, y nos encontrábamos en el dominio del Pinus sylvestris. Al final, y muchas horas después, conseguimos llegar al lugar donde ya sólo sobrevive el Pino negro, a su señorío: el del Pinus unciata, hasta el Ibón Bachimaña y sus turberas subalpinas, a 2.180 metros de altura. Allí reinaba, entre otras, la Genciana nivalis, y la G. terglovensis, con su azul irresistible, que resalta sobre los prados verdes. Todo el largo y variado camino estaba salpicado de rosales en flor. Destacaba el perfume de la Rosa pendulina y la profusión de Orquídeas, Sedum, Saxifraga y un sin fin de especies de las alturas. Comimos rápidamente de nuevo, dado el número de ellas y el trabajo por realizar.

El Aster alpinus lo encontramos en lo más alto y la lista de este día es larga, larga.

Cuando ya nos íbamos de regreso a casa, al atardecer, a 8 Km. de Panticosa, hubo que parar para fotografiar la Digitalis lutea y el Epipactis atrorubens. Costaba marcharse de aquel lugar y nos lo tomamos con calma, despidiéndonos de paisajes impresionantes y montañas tan floridas que van a engordar el Herbario rápidamente. Todo el tiempo hacíamos planes para volver y quedarnos más tiempo. Por algo será.

Texto y fotos: Carolina Larrosa 

Cursillo de identificación de libélulas

El sábado 30 de junio 15 personas nos reunimos, bajo la dirección de Josean Gainzarain, para realizar un cursillo de identificación de libélulas.

Aunque el programa previsto comenzaba con una introducción teórica, a la vista de las predicciones meteorológicas que anunciaban un empeoramiento del tiempo por la tarde, decidimos aprovechar las horas de sol y pasar inmediatamente a la acción.

Nuestro primer destino fue Lubiano, a orillas del pantano. En primer lugar Josean nos presentó una nueva clave de Odonatos de Álava, que resultaba más cómoda y rápida que la anterior y además estaba ilustrada con imágenes que ayudaban en la identificación. Una vez explicados los fundamentos de la nueva herramienta empezamos a usarla en la identificación de caballitos del diablo o zigópteros (Enallagma cyathigerum: azul turquesa, muy abundante en la zona; Lestes sponsa: alas semiplegadas y color azul pruinoso; Erythromma viridulum: con ojos rojos y color azul y negro) y libélulas o anisópteros (Sympetrum fonscolombii: de color rojo; Anax imperator: grande y de color azul intenso).

Nuestro segundo destino fue la balsa de Iturbaz en Opakua. Allí nos dividimos en varios equipos y nos dedicamos a la identificación durante el resto de la mañana. El sol empezaba a ocultarse de forma intermitente y con la misma intermitencia se desactivaban libélulas y caballitos. Aún así pudimos anotar bastantes especies que pusimos en común a la hora de la comida ya con un tiempo fresco y nublado: Libellula depressa, Anax imperator, Libellula quadrimaculata, Lestes dryas, Enallagma cyathigerum, Pyrrhosoma nymphula, Ischnura graellsii y Coenagrion puella.

La última parada del recorrido la hicimos en el Humedal de Pedroko, al sur de Agurain, en las cercanías del dolmen de Sorginetxe. Este humedal, que se había desecado y puesto en cultivo, ha empezado a recuperase por el ayuntamiento de Salvatierra a partir de 2007. Es un buen lugar para observar libélulas aunque en nuestro caso la tarde desapacible y ventosa no nos acompañó en tal empeño. Solamente pudimos añadir a nuestra lista una nueva especie: Coenagrion scitulum, un caballito azul y negro con un dibujo característico en el segundo segmento abdominal; pero además, algunos de nosotros descubrimos un nuevo destino para futuras visitas.

De vuelta a Gasteiz nos reunimos en la sede del IAN para realizar la sesión teórica que nos habíamos saltado por la mañana. En este caso la presentación de Josean nos sirvió de repaso y para afianzar los conocimientos adquiridos durante la jornada. También completamos la información viendo algunas especies que no habían aparecido durante el recorrido. La sesión termino en una página Web con estupendas fotos de libélulas y caballitos, cuyo enlace recibimos posteriormente quienes habíamos asistido al curso. http://www.dragonflypix.com/photosbyspecies_scientific.html

Así concluyó el día dedicado a las libélulas en el que identificamos un buen número de especies, aprendimos a diferenciar los ejemplares inmaduros -que es mejor no manipular-, vimos cópulas y puestas de huevos en directo, utilizamos la clave preparada por Josean, descubrimos nuevos lugares y pasamos una agradable jornada en estupenda compañía.


Texto y fotos: Teresa Ruipérez
2012/07/10

NUEVA CLAVE DE IDENTIFICACIÓN DE ODONATOS

El pasado sábado 30 de junio tuvo lugar el cursillo sobre identificación de odonatos, con la asistencia de 15 personas. Aunque el día no fue demasiado caluroso, los ratos de sol nos permitieron observar e identificar un buen número de especies. Visitamos en primer lugar el embalse de Ullibarri en Lubiano, a continuación nos desplazamos a la balsa de Iturbaz en Entzia y, después de comer, al humedal de Pedroko, junto a Salvatierra. Ya de vuelta en los locales del IAN, tuvo lugar la sesión teórica, en la que se explicaron brevemente algunos aspectos de la biología de libélulas y caballitos del diablo, y se continuó con la identificación de especies, en esta ocasión a partir de fotografías.
Para este cursillo se preparó una nueva clave de identificación de odonatos de Álava (sólo machos), más sencilla que la anterior y con algunas fotografías que facilitan el proceso. La clave la podéis encontrar aquí y, al igual que la anterior, puede imprimirse en un DIN A4 por las dos caras.
De esta clave se han excluido aquellas especies sin citas recientes en Álava (Coenagrion caerulescens, Macromia splendens y Oxygastra curtisii), cuyas últimas observaciones datan de los años 90, y que es muy dudoso que cuenten actualmente con poblaciones en nuestra provincia. Por otra parte se ha añadido una nueva especie, Gomphus simillimus, que ha sido encontrada en junio de este año en las riberas del Ebro en Assa y Lapuebla de Labarca (en la fotografía se ve una hembra en esta última localidad). Es ésta una especie escasa en la península Ibérica, catalogada como Vulnerable en España (http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/gomphus_simillimus_simillimus_tcm7-187532.pdf), y que no se había citado hasta ahora de Álava. Se eleva así a 50 el número de especies registradas en nuestra provincia hasta la fecha.

Texto y fotos: Josean Gainzarain
2012/07/09

Herbario digital en Sos del Rey Católico

El fin de semana del 8 y 9 de junio el equipo del Herbario digital, formado en esta ocasión por 10 personas, se desplazó a Sos del Rey Católico, en Zaragoza, un precioso pueblo medieval  posado en una colina donde nació Fernando el Católico, fortificado y monumental, para desde allí desplazarnos y estudiar la flora de las sierras circundantes.
El sábado, tras dejar los bártulos en el albergue, se exploró la sierra de Petilla, siguiendo la ruta del monte Selva (1159 m.). Hacía un día muy agradable, con nubes y buena temperatura, estupendo para andar y trabajar. Nos encontrábamos en la frontera con Navarra, entre las localidades de Petilla de Aragón y el monte de Baztanes. En estas soledades, con un paisaje magnífico al llegar a la cumbre y seguir la crestería calcárea poblada de grandes molinos de viento, divisamos en la distancia el pueblecito de Petilla de Aragón, cuna de Ramón y Cajal, y un castillo en ruinas, como únicos lugares edificados a la vista.

Era el dominio del quejigal y estaba repleto de especies en flor que fuimos identificando y fotografiando, en lo que se puede considerar una gran cosecha llena de colorido, belleza y exuberancia. He aquí una muestra de lo hallado en la jornada, en la que hubo muchas ocasiones para hacer unas risas y compartir conocimientos y aventuras:

- Genista hispanica ssp. hispanica
- Teucrium pyrenaicum ssp. guarensis
- Carduncellus monspeliensium
- Sideritis hirsuta
- Cirsium tuberosum
- Inula salicina
- Leucanthemum aligulatum
- Geranium sanguineum
- Arceuthobium oxycedri
- Iris graminea
- Melittis melissophyllum
- Helianthemum nummularium ssp.pyrenaicum
- Stachys heraclea
- Linum viscosum
- Ononis pusilla
- Genista teretifolia
- Tanacetum corymbosum
- Euphorbia minuta
- Cotoneaster integerrimus
- Cotoneaster nebrodensis
-Campanula speciosa
- Atropa belladonna
- Plantago sempervirens
- Acer campestre x monspessulanum
- Crucianella angustifolia

Comimos entre las dos plantas en flor que estábamos fotografiando en esos momentos, entre el amarillo de la Genista teretifolia, un endemismo del norte de España, y las preciosas margaritas del Tanacetum corymbosum, en un rincón que ya habíamos hecho nuestro.

Hubo momentos inolvidables como el descubrimiento de la Campanula speciosa;en un precipicio pedregoso de gran pendiente y bastante inaccesible para el común de los mortales. Sus flores azules y de gran tamaño se distinguían bien y las observamos con los prismáticos mientras consideramos su difícil acceso y el peligro de acercarse hasta ellas. Aunque ya dos voluntarios, ágiles como cabras, se disponían a bajar, conseguimos disuadirlos, y como por arte de birlibirloque, a los pocos pasos en nuestro camino,  apareció una mata de las bellísimas flores azules, que fueron fotografiadas repetidamente y sin peligro.

Otro momento que nos causó a algunos gran regocijo fue el encuentro en la cuneta de la Atropa belladona, en grandes matas en flor, esplendorosas. Hablamos de cómo las mujeres romanas se dilataban la pupila con ella y de su toxicidad.

Todos admiramos la cola plumosa de una gramínea, la Stipa, de la que Pello nos explicó su estrategia reproductora, asombrosa.

Regresamos a Sos cansados y contentísimos con todos los hallazgos y la cantidad de plantas identificadas, y pudimos explorar este tranquilo e interesantísimo pueblo medieval, antes y después de cenar, ya que hacía una noche magnífica. Sus cuestas son empinadísimas, y sus calles incluyen laberintos donde es un placer perderse un rato. Dormimos muy bien en el albergue, en el corazón medieval del pueblo, ya éramos los únicos huéspedes, con mucho espacio a nuestra disposición. Todo era agradable, cómodo y bonito; el trato de la gente del pueblo y del hostal, muy hospitalario. Pello hasta escogió una casa en la judería como sede del IAN, a modo de sucursal en Aragón… Nos sorprendió la tranquilidad del pueblo, su recorrido escultórico dedicado al cine, su belleza austera y minimalista, reconfortante.

El domingo nos hicimos la foto de grupo en el arco ojival de una de las puertas del recinto amurallado de Sos, que algunos abandonamos con pena, y fuimos a Luesia, en la misma sierra, a la cascajera del río Arba, seca y dura para los pies, donde identificamos las siguientes plantas:

- Aegilops triuncialis
- Aegilops geniculata
- Dactylorhiza maculata
- Ononis natrix ssp. natrix
- Medicago lupulina
- Antirrhinum majus
- Echinospartium horridum
- Scorzonera hirsuta
- Euphorbia nicaeensis
- Argyrolobium zanonii

El campo zumbaba de insectos y de perfumes mediterráneos. Los pájaros cantaban sin descanso y las rapaces nos sobrevolaban.

Allí cerca y ya de regreso por la tarde paramos en Uncastillo, otro pueblo medieval, a tomar algo y despedirnos de la comarca de las Cinco Villas, en cuyas soledades fuimos felices, sin duda, trabajando en equipo, en libertad y al aire libre, al final de la primavera.



Texto y fotos plantas: Carolina Larrosa
Foto grupo: Pello Urrutia
2012/05/13

Primera salida del Herbario digital a La Rioja y Navarra

Al pie de Peña Roya
El domingo 6 de mayo iniciamos las salidas de campo de este año para identificar y fotografiar plantas que luego se van incorporando al Herbario digital del IAN, que sigue creciendo a buen ritmo y con rigor.


Salimos muy pronto por la mañana en dirección a La Rioja diez personas en dos coches llenos, para visitar el Carrascal de Villarroya, un precioso encinar de suelo arenoso, cerca de Grávalos, con algunos ejemplares grandes de árboles, donde reinaban la paz y la tranquilidad, además del aire puro y limpio y un tiempo muy agradable para trabajar toda la mañana.



Botánicos en Peña Roya
 Allí encontramos, entre otras muchas plantas en flor la diminuta y azul Myosotis ramosissima subsp. globularis, además de Hornungia petraea, Teesdalia coronopifolia y Linaria simplex; en un campo de cultivo a la entrada del encinar, se identificó la Camelina microcarpa, cuando ya creíamos que nos íbamos de allí. Todas ellas fueron más fotografiadas que una estrella de cine por los fotógrafos del Herbario, mientras cantaba el petirrojo y el resto del equipo repasaba y examinaba otras plantas de la zona, todas muy comentadas y compartidas.


Entonces nos dirigimos a la cercana Navarra, al coscojar-romeral de Peña roya, en las proximidades de Fitero, primero a una preciosa campa cuajada de flores, al pie de la impresionante Peña roya, un bloque pétreo y rojizo. Nada más bajarnos del coche nos embargó un olor a flores maravilloso, y allí comimos lo primero y brevemente ya que había mucho trabajo y estímulos. Visualmente, el colorido de las distintas flores, la luz y la variedad de especies nos conquistaron nada más llegar. El libro de las claves botánicas echaba humo, y los fotógrafos oficiales, Pello y José Ramón en esta ocasión, tuvieron trabajo intensivo y minucioso durante horas.


Roemeria hibrida
En aquel coscojar-romeral fue donde encontramos la rareza del día cuando emprendíamos la ascensión a la Peña Roya y parecía que amenazaba con llover. Se trataba de la Polygala rupestris, con sus flores rosas, planta que sólo se da por esa zona y no precisamente en abundancia. Tras la ascensión a la Peña, muy escultural, arrullados por el canto de la abubilla, identificamos entre otras plantas el Helianthemum cinereum, de flor más pequeña, y el Helianthemum croceum, de flor algo mayor. Dimos un buen paseo por las alturas rocosas rodeando la peña y disfrutando entonces de una lluvia mansa y persistente que nos obligó finalmente a descender por el pedregal entre un campo de jaras en flor, llenas de gotitas, bellísimas, hasta la zona de cultivos, con olivos y almendros. Enseguida dejó de llover entonces, y entre los frutales encontramos, reluciente y muy lavada, la Euphorbia characias.


Ya de regreso y apurando el día, francamente cansados, paramos a la orilla del río en Cervera del Río Alhama, en La Rioja, donde olía a menta, y algunos vimos nadar por un canalillo a una culebra impresionante. A Pello aún le quedaron fuerzas y ganas de identificar y fotografiar a la preciosa, en verdad, Gnaphalium luteo-album, con lo que emprendimos el viaje de regreso, mientras anochecía, repletos de botánica y alimentados todos los sentidos por el esplendor del día.


Texto y fotografías: Carolina Larrosa

2012/03/11

DISTRIBUCIÓN Y POBLACIÓN DEL PICAMADEROS NEGRO EN ÁLAVA

AVANCE DE RESULTADOS
Junio 2011

Durante la primavera de 2011 se ha llevado a cabo en Álava un estudio destinado a actualizar el conocimiento del área de distribución y estimar el tamaño de la población reproductora de picamaderos negro (Dryocopus martius). Aunque la información publicada sobre la especie en los últimos atlas de aves nidificantes e invernantes (Simal & Herrero, 2003; Gainzarain, 2006; figura 1) sugería ya una expansión del área de distribución “tradicional” de Pirineos y Cordillera Cantábrica, en los últimos años ha tenido lugar un incremento considerable del número de citas en zonas intermedias (Burgos y País Vasco, fundamentalmente). Documentar este proceso de expansión ha sido el objetivo del trabajo.

La metodología utilizada consistió en la realización de itinerarios por parte de observadores cualificados, atravesando zonas forestales (hayedos y pinares de pino silvestre y laricio) con el fin de 1) obtener contactos visuales o auditivos con ejemplares, y 2) registrar indicios o rastros de alimentación atribuibles a la especie. El trabajo de campo se efectuó principalmente durante el mes de marzo y la primera quincena de abril, periodo durante el cual se supuso que la detectabilidad de la especie sería mayor. No se emplearon reclamos.

El área de estudio ha sido Álava junto con los enclaves de Treviño (Burgos) y Orduña (Bizkaia). Con ayuda del Mapa de hábitats EUNIS del País Vasco (Gobierno Vasco, 2005), en cada cuadrícula UTM de 100 km2 se identificaron las manchas existentes de las formaciones arboladas mencionadas anteriormente. Las cuadrículas fueron adjudicadas a los participantes, estandarizando el esfuerzo de campo a realizar en cada una de forma aproximadamente proporcional a la superficie ocupada por las manchas potenciales. Así, se planteó la realización de un mínimo de 5 medias jornadas (4-5 horas de duración) en aquellas cuadrículas con mayor superficie boscosa (29 a 37 km2), 2 en las de menor (2 a 6 km2), y 3-4 en las que presentaban coberturas intermedias. Del total de 50 cuadrículas en el área de estudio, se prospectaron finalmente las 35 seleccionadas previamente por disponer de hábitats potenciales (figura 2).

Gracias al elevado número de participantes en el trabajo de campo se ha logrado una cobertura óptima en prácticamente toda el área de estudio. En casi todas las cuadrículas se pudieron llevar a cabo en marzo y abril el mínimo de muestreos requerido en la metodología propuesta (en varios casos se realizó un número considerablemente mayor). La única excepción ha sido la WN55, cuyos recorridos no pudieron efectuarse hasta primeros de mayo. En varias zonas, por otra parte, se ha extendido el periodo del trabajo de campo al mes de mayo, con el fin de confirmar la presencia del picamaderos en localidades con indicios y/o citas dudosas. Aunque en teoría fuera del periodo más adecuado para la detección de la especie, varios territorios se han confirmado gracias a las visitas efectuadas en estas fechas tardías.

Los datos aportados por los participantes han permitido constatar fehacientemente -mediante la observación o escucha de ejemplares- la presencia del picamaderos negro en 14 de las cuadrículas estudiadas. En todas se han encontrado, además, rastros de alimentación inequívocamente atribuibles a este pícido. En tres cuadrículas más no ha sido posible registrar contactos directos, aunque se han hallado en ellas indicios sospechosos o se dispone de citas en época de reproducción anteriores a 2011 (figura 3).

Así pues, el área de distribución del picamaderos negro en Álava abarcaría en la actualidad el macizo de Gorbea y sus estribaciones; los montes de Arlabán; la vertiente meridional de las sierras de Elguea-Urkilla-Altzania desde Larrea hasta el límite con Navarra; la alineación formada por Entzia-Iturrieta-Montes de Vitoria hasta, aproximadamente, el monte Pagogan; y la sierra de Árcena, aunque en este caso la especie ha aparecido sólo marginalmente en la parte alavesa. Zonas donde existen sospechas de presencia, pero no ha podido ser confirmada por el momento, son los pinares de Valdegobía, el sector más occidental de Montes de Vitoria y la periferia de la depresión de Izki. Aunque existen algunas citas recientes, no se han obtenido indicios de ningún tipo en la comarca Cantábrica Alavesa-Orduña, ni en las sierras de Kodes y Lokiz. Por último, tampoco se han localizado indicios en los hayedos y pinares de la vertiente norte de la Sierra de Cantabria, y en este caso ni siquiera constan citas o avistamientos.

En cuanto a una aproximación al tamaño de población, se ha entendido que la detección de varios ejemplares en una misma jornada, o en jornadas separadas, podía interpretarse como la presencia de individuos territorializados. Analizando las distancias lineales entre diferentes contactos, y en función de los dominios vitales descritos para la especie en la bibliografía, puede estimarse provisionalmente entre 19 y 22 el número de “territorios” en el área de estudio. Los ejemplares asentados o territoriales no necesariamente son nidificantes, pero cuantificar esa fracción de la población ha estado fuera del alcance de este trabajo. Por otro lado, la falta de conocimientos sobre la autoecología de la especie en la Península Ibérica en general y en el área de estudio en particular impide saber si existe una población flotante o dispersante, que pudiera generar una sobrevaloración del número de territorios.

En conclusión, con este estudio se ha podido documentar la rápida colonización y asentamiento de una especie ausente del área de estudio hasta finales de los años 90. Las vías de expansión claramente se han focalizado a través de las sierras con mayor extensión de hayedos, aunque algunas formaciones de coníferas de montaña (pino albar y laricio), en buena parte plantaciones, también han sido ocupadas, al menos como zonas de alimentación. Las variaciones en la estructura y calidad de los rodales forestales, así como su proximidad geográfica y conectividad con las áreas previamente ocupadas por el picamaderos negro (áreas fuente) podrían explicar las diferencias en la abundancia de la especie, o su ausencia en determinadas comarcas.



Participantes voluntarios

G. Abascal, I. Agirre, D. Alday, R. Apaolaza, R. Arambarri, C. Arkotxa, G. Belamendia, E. Bernedo, J. Buesa, M. Corral, J. Echegaray, B. Fernández, J. M. Fernández (coordinador), J. A. Gainzarain (coordinador), J. Garayo, J. I. García, A. Gracianteparaluceta, M. Iglesias, S. de Juan, L. Lobo, J. Markinez,  I. Martínez, J. L. Pina, P. Ruiz de Arkaute, N. Ruiz de Azua, M. Salvador, F. J. Sesma, F. Silván, A. Unanue y B. Valcárcel. 


Sección de Parques Naturales de la Diputación Foral de Álava


L. Abin, I. Ayala, E. Cabanillas, A. Cantero, M. Carrasco, L. Dueñas, J. Enjuto, J. M. Gómez, A. Ibáñez de Maeztu, L. Lacha, A. Montoya, R. Preciado, A. Puente, J. Rubines, M. Sáenz de Buruaga, A. Tirados, J. Villasante, A. Zufiaur y Consultora de Recursos Naturales SL. 




Referencias

  • Gainzarain, J. A. 2006. Atlas de las aves invernantes en Álava (2002-2005). Diputación Foral de Álava.
  • Gobierno Vasco. 2005. Mapa de hábitats del País Vasco. Sistema de clasificación EUNIS. www.geoeuskadi.net.
  • Simal, R. & Herrero, Á. 2003. Picamaderos negro. En Martí, R. & Del Moral, J. C. (eds.): Atlas de las aves reproductoras de España, pp. 354-355. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.


Figura 1. Cuadrículas UTM de 100 km2 con presencia detectada de picamaderos negro según el atlas de aves reproductoras de 1998-2001 (izquierda) y el atlas de aves invernantes de 2002-2005 (derecha).



Figura 2. Cuadrículas UTM de 100 km2 muestreadas en el área de estudio durante el presente trabajo.





Figura 3. Cuadrículas UTM de 100 km2 en el área de estudio con presencia confirmada (círculos rellenos) o posible (círculos vacíos) de picamaderos negro durante la primavera de 2011.



2012/02/29

Historia de un viajero

 La única fotografía conocida de Journey, tomada en enero de 2012 mediante una cámara automática.

Interpretaciones ontogénicas sobre el ancestral conflicto que enfrenta a lobos y humanos puede haber muchas, pero una de las visiones propuestas asocia esta añeja enemistad a la competencia por el territorio y el alimento entre dos especies con estructuras sociales muy semejantes. Ambas se agrupan en clanes familiares, fuertemente jerarquizados, que ocupan espacios de los que excluyen a otros conespecíficos, reservando sus apetencias tróficas hacia los grandes ungulados pero aplicando un amplio espectro de estrategias, incluyendo el carroñeo y la frugivoría. Aunque muchos autores han puesto de manifiesto estas similitudes, que permitieron a lobos y humanos extenderse por la mayor parte del hemisferio norte y convertirse en especies casi cosmopolitas, no suponía que el grado de cercanía comportamental pudiera ser tan elevado como sugiere la historia de Journey.



En el oeste de Estados Unidos, el lobo fue concienzudamente erradicado por los colonos blancos a lo largo de los siglos XIX y XX. Durante las tres últimas décadas, como consecuencia de la relajación de la persecución y de acciones directas de conservación, algunas manadas han podido reestablecerse y mantener una existencia precaria, bajo estrecha vigilancia de gestores y ganaderos. Una de ellas es conocida como la manada Imnaha, la primera en ser detectada en Oregón desde los años 40. Sus miembros llegaron desde la vecina Idaho. En 2009 nació en su seno OR7, un macho que pudo ser marcado por científicos con un collar de seguimiento por satélite, y que comenzó su dispersión en el otoño de 2011. Éste es un periodo crucial en la vida de cualquier lobo joven, en el que abandona la manada natal para vivir como “flotante” antes de unirse a otro grupo o fundar uno propio en un nuevo territorio. OR7, el séptimo de los lobos marcados en Oregón, se ha movido desde septiembre en dirección suroeste, atravesando una quincena de condados, diez autopistas y diferentes ecosistemas (pinares, bosques mixtos, campos de lava, zonas agrícolas, enebrales, matorrales…). En su travesía ha pasado exactamente por el mismo lugar en que fue muerto el último lobo de Oregón en 1947, antes del regreso de Imnaha. El 28 de diciembre, OR7 llegó a California, convirtiéndose en el primer lobo salvaje confirmado en este Estado desde hace casi un siglo. En enero de 2012 ha estado deambulando por el condado de Lassen, precisamente donde en 1924 fue atrapado el último lobo de California. Su odisea le ha llevado a recorrer hasta el momento unos 1.300 km, algo así como la distancia entre Vitoria y Bruselas.


El increíble periplo de OR7 ha saltado de los círculos científicos a la prensa, y de ahí al gran público. Para llamar la atención sobre la recuperación del lobo en Norteamérica, la organización Oregon Wild promovió un concurso infantil para dar nombre al lobo viajero: Journey, “Viaje”. El mismo día en que se anunció el resultado, un periódico publicó la única fotografía disponible de Journey, obtenida con una cámara de trampeo fotográfico. No obstante, la de Journey es una historia inacabada. Aunque de momento no se han notificado episodios de depredación sobre ganado atribuibles a Journey que pudieran concitar las iras de los rancheros, la tasa de mortalidad de los lobos durante la dispersión es sensiblemente mayor que la de los lobos residentes, ya que evidentemente no conocen el terreno y se exponen a más encuentros con humanos.

Desplazamientos de Journey atravesando Oregón e internándose en el norte de California, entre septiembre de 2011 y febrero de 2012.




Desde que George Schaller comenzara a identificar con nombres de pila a algunos gorilas estudiados por él en las montañas Virunga, se ha debatido mucho sobre la inconsistencia, en términos científicos, de “humanizar” a los animales que son objeto de investigación. En parte, es cierto que la observación objetiva y el análisis racional requieren alejar las emociones, y recomiendan que el zoólogo trabaje con la misma empatía que tendría un microbiólogo hacia una colonia de bacterias. Las páginas web que describen la ruta del lobo viajero desde una óptica técnica o científica (p. ej. http://www.dfg.ca.gov/wildlife/nongame/wolf/OR7story.html) le denominan invariablemente OR7. Pero, en otros contextos, también nos conviene demostrar que lo que sucede en el mundo natural no nos deja necesariamente indiferentes. La historia de Journey (el nombre adjudicado en las páginas web conservacionistas, como http://www.oregonwild.org/fish_wildlife/bringing_wolves_back/the-journey-of-or7), por una vez, me ha hecho pensar en tipos y arquetipos que creía exclusivamente humanos: Humboldt o Malaspina abriendo fronteras al conocimiento, Burton y Speke en pos de grandeza tras las fuentes del Nilo, Livingstone en expedición geográfica de safari. No sé si Journey pretende regresar a la Ítaca de sus antepasados, reivindicar los derechos de su raza o simplemente, como Forrest Gump, tiene ganas de correr. Pienso que la interpretación eco-etológica es correcta, y OR7 busca inconscientemente un lugar con suficiente alimento y pocas perturbaciones, donde establecerse. Pero no puedo evitar que la hipótesis del valiente explorador Journey me parezca tentadora. Poco probable, pero tentadora.


Texto: José María Fernández García


2012/02/03

HERBARIO DIGITAL

Hola a todos y bienvenidos a una nueva etapa del Herbario digital.

Como ya sabréis muchos, este año se ha presentado el herbario con un presupuesto de 10.000€ a la convocatoria de subvenciones dirigidas a la promoción del desarrollo sostenible con motivo de la Green Capital. En este presupuesto se incluyen bibliografía, nuevo material fotográfico, salidas y mejora de la página web. Se espera saber algo en marzo.

El equipo de administración del Herbario (ver foto) está constituido por:

-Pello Urrutia, responsable y coordinador científico del proyecto.

-J.R.López Retamero, responsable del diseño y documentación de las salidas.

-Teresa Ruipérez, coordinadora de usuarios del herbario.

-Antonio González, encargado de la secretaría y comunicaciones del seminario del herbario

-Nick Gardner, responsable del desarrollo y mejora informática de la web, así como de su versión en euskera.



Se ha abierto el plazo de inscripción para las actividades del herbario digital (ver la sección actividades en el sitio web del Instituto), que incluirá las salidas; concluirá antes de la reunión de marzo. En principio el número queda establecido en alrededor de 16 participantes.

Las salidas establecidas para este año son: 6 de mayo Grávalos-Fitero, 20 de mayo a Izki, 9 y 10 de junio Longás, 24 de junio Monte Zalama y 7 y 8 de julio a Panticosa.

Y ahora ánimo que ya queda poco para salir de nuevo y conocer más a fondo nuestra flora. Podéis ver el herbario digital aquí.

Texto: Jose Ramón López Retamero
Foto:Teresa Ruipérez

Nosotros

El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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