2009/06/24

Excursión Naturalística a la Montaña Palentina

Casi siempre en la montaña las condiciones ambientales son ingratas para el ser humano. Unas veces por exceso de frío, de viento o de lluvia y otras por demasiado sol y calor, el caso es que es que parece que el Homo sapiens nunca está a gusto por las cumbres. Y gracias a ello, las montañas representan en la superpoblada Europa uno de los principales refugios de nuestra mermada naturaleza.

El pasado fin de semana del 12 al 14 de junio doce miembros del IAN nos acercamos a la Montaña Palentina, para pasar unas horas en uno de estos privilegiados entornos montañosos. Contábamos además con la ayuda de nuestro amigo y gran conocedor de estos parajes, Javi Franco. Quien no quiso colaborar tanto fue el tiempo, que en esta ocasión se mostró especialmente caluroso y soleado. En cualquier caso, y conscientes de que el sol cincelaría nuestra piel, y la sed nos haría soñar con helados y otros placeres urbanitas, iniciamos el sábado nuestra excursión montañera. El plan era ascender desde Lores hasta la Horca de Lores (2020 m), para luego descender suavemente hasta Polentinos y/o el embalse de Requejada.

El ascenso lo hicimos con la calma que merece el lugar e impone el calor, pudiendo aprovechar para aprender a desenvolvernos en el mundo taxonómico de todas esas Genista y Cytisus que tiñen de amarillo la Cordillera Cantábrica. En la cumbre tocamos el piso subalpino, que nos aportó algo de frescor y excepcionales vistas de Peña Prieta y el Curavacas.

Los pájaros, nuestro principal aliciente, estuvieron discretos, como corresponde a los días de canícula, con fugaces observaciones de pechiazul y un inesperado grupo de golondrinas daúricas en el Embalse.

El domingo el aire fue bastante más fresco, lo que favoreció las observaciones ornitológicas y el paseo agradable. Recorrimos el entorno del Puerto de Piedrasluengas, zona en que alternan pastizales, brezales, hayedos y roquedos. Además de poner a prueba nuestros conocimientos de cantos de aves forestales y observar el resultado de los trabajos del picamaderos negro, pudimos ver algunas especies muy interesantes, como el roquero rojo, el águila culebrera, el picogordo o el bisbita alpino. Pero se nos quedaron otras muy apreciadas como el escribano hortelano, la perdiz pardilla o el pico mediano. ¿Quizás el año próximo?

Texto: Nacho García Plazaola

Fotos: Carolina Larrosa

Cursillo de entomología 2009

El cursillo de introducción a la entomología se desarrolló en tres sesiones: Charla multimedia (29-05-2009), excursión entomológica (30-05-2009) y taller de identificación (12-05-2009).

La charla tenía por objetivo familiarizar a los asistentes con las diferentes áreas de estudio de los insectos. Para que los asistentes pudieran posteriormente avanzar por si mismos en este apasionante mundo, la charla utilizó exclusivamente recursos disponibles en la Web, cuyos enlaces pudieran ser utilizados por los participantes para progresar en su estudio. Así con el auxilio del ordenador y el proyector de reciente adquisición se fueron viendo los diferentes aspectos de la entomología en una charla animada y participativa.

La excursión la realizamos a Los Arenales de Fontecha, donde recogimos muestras de 33 insectos, pero si contamos los ejemplares fotografiados y no recogidos, estos pasarían de los 40. Nos hizo un día precioso en el que el sol fue aumentando su intensidad hasta resultar abrasador al final de la mañana. El arenal era todo un espectáculo pletórico de vida. Los coleópteros florícolas, crisomélidos y cetónidos, inundaban las flores, donde les esperaba amenazante la engañosa belleza de las arañas cangrejo. En el suelo reinaban las cicindelas sobre todo Lophyra flexuosa cuya presencia llama la atención por su rareza en nuestro territorio. Junto a ellas diminutas abejas de la familia halictidae se afanaban en construir y aprovisionar sus nidos en la arena y algunos pompílidos patrullaban incansables a pocos centímetros del suelo en busca de arañas. La Lophyra flexuosa solo puede encontrarse en el interior del País Vasco en esta zona y a diferencia de las poblaciones costeras de origen atlántico, ésta tiene un origen mediterráneo. A su lado destacaría un diminuta libélula que habita en las márgenes del río y que caracteriza los parajes amplios y de aguas lentas de los ríos: Platycnemis acutipennis, compartiendo hábitat con ella dípteros cazadores de la familia Asilidae: Eutolmus mediocris, Pamponerus germanicus y pequeños enjambres de machos del coleóptero Hoplia chlorophana sobre las cimas floridas del Cistus salvifolius. (Ver fotos)

El taller de identificación se centró en los coleópteros por ser, con mucho, el orden de insectos predominante en nuestra excursión. Utilizamos el manual “Curso Práctico de Entomología”, Barrientos y col., 2004, para tratar de identificar algunos ejemplares hasta el nivel de familia y utilizamos un tomo de Fauna Ibérica sobre una familia de coleópteros para ver el modo de identificación hasta la especie. Se puso de manifiesto la necesidad de mejorar el material disponible, sobre todo las lupas binoculares.

Texto y fotos: José Luis Albalá Rodríguez

Bombylius venosus
Este diminuto colibrí se alimentaba sin apenas posarse en la flores de Aphyllanthes monspeliensis. Díptero. Familia Bombylidae. Especie Bombylius venosus.







Paciente, resignado este tenebriónido esperó a que le dejáramos marchar. Coleóptero. Familia Tenebrionidae. Especie Blaps lusitanica.








Ubicua, abundantisima, este ninfálido que inunda este año todos los enclaves de Álava no podía faltar en los Arenales. Lepidóptero. Familia Nymphalidae. Especie Vanessa cardui.






Aunque no se aprecia esta mosca tiene un aparato bucal largo, agudo, como un puñal capaz de atravesar a su incautas victimas. Díptero. Familia Empididae. Genero Empis. Posiblemente Empis sericans.





La reina del arenal. Patrulla incansable en la arena buscando presas, pero aun le queda un rato para gozar. Coleóptero. Familia Cicindelidae. Especie Lophyra flexuosa.





Emboscado en las riberas del Ebro este cazador acecha a sus presas. Díptero. Familia Asilidae. Especie Pamponerus germanicus.








La engañosa belleza de las arañas cangrejo espera pacientemente a que un incauto se acerque lo suficiente. Familia Thomisidae. Especie Synema globosum.








Grupos de machos de Hoplia en brotes de Cistus salvifolius. Con el cuerpo negro brillante deben su color a una cubierta de escamas verde azuladas. Coleóptero. Superfamilia Scarabaeoidea. Familia Melolonthidae. Especie Hoplia chlorophana.


Esta pequeña y frágil libélula endémica del sudoeste europeo vive en los tramos lentos y amplios de los ríos. Odonato. Familia Platycnemididae. Especie Platycnemis acutipennis.


2009/06/02

Viaje naturalístico por tierras de Soria

A primeros de Mayo varios socios del IAN realizamos una excursión naturalística por el frío y austero centro de la provincia de Soria, con el objeto de visitar los sabinares de Calatañazor y la Sierra de Cabrejas. En nuestra excursión contamos con la experta colaboración de nuestro amigo, botánico y gran conocedor de los parajes sorianos, Txemi Olano. Uno de los mayores alicientes de estas sierras son los bosques de sabina (Juniperus thurifera) que cubren varios miles de hectáreas, alcanzando su desarrollo más espectacular en el sabinar de Calatañazor (la Dehesa de Carrillo), bellísimo paraje en el que además del arbolado y de la espectacular floración de algunas plantas como la orquídea Dactylorhiza insularis, pudimos disfrutar con la observación de algunas aves caras de ver, como es el caso del colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) o el búho chico (Asio otus).


Este conjunto de sierras está además horadado por un gran número de barrancos, entre los que pudimos visitar los de el Arroyo de Majallana y el cañón del Boj, lo que nos dio pie a realizar excelentes observaciones de sus comunidades de aves rapaces. Sin duda para todos los participantes el recuerdo más espectacular fue la imagen imposible de una víbora hocicuda (Vipera latasti) tragando una lagartija casi tan grande como ella.



Para rematar la excursión, y tras una breve visita a la localidad de Calatañazor, origen de leyendas sobre antiguas batallas, nos trasladamos al Soto de Garray, cercano a la histórica Numancia. Se trata de un espacio espectacular y de sublime belleza, en el que praderas con enormes fresnos (Fraxinus angustifolia), cuajados de nidos de cigüeñas y rapaces, se alternan con bosques ribereños de abedules (Betula alba) que flanquean las orillas y los viejos cauces del Duero.


La verdad que más que un espacio de vocación pastoril, parece tratarse de una reconstrucción del paraíso bíblico. Pero sin embargo, y aunque resulte paradójico, es posible que ninguno de nosotros vuelva a ver este lugar, al menos como hoy se encuentra. La construcción de una cínicamente llamada “Ciudad del Medio Ambiente”, promovida por varias administraciones y grupos empresariales, y que no pretende más que representar una nueva versión del pelotazo urbanístico, amenaza con destruir en breve y para siempre este excepcional paraje.


Texto: Nacho Garcia Plazaola
Fotos Sabinar y Calatañazor: Brian Webster
Fotos Cañon y Abedules: Bea Alonso

Nosotros

El Instituto Alavés de la Naturaleza-Arabako Natur Institutua (IAN-ANI) es una asociación cultural y científica, de carácter no lucrativo; se constituyó legalmente en 1988 (registro de asociaciones A/1287/88), aunque tuvo su precedente directo desde 1973 en la Agrupación para el Estudio y Protección de la Naturaleza en Álava (AEPNA). Ha sido declarada, además, de utilidad pública en marzo de 1997.

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